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domingo, 27 de febrero de 2011

EL NORTE DE HIGASHIYAMA, KIOTO

Lo mejor en templos.
Conocida como la ciudad de los "mil templos", Kioto tiene en realidad más de 1.600 templos budistas y 400 santuarios shinto. A lo largo del llamado poéticamente Camino de la Filosofía, un paseo muy popular durante la floración del sakura (flor del cerezo), se puede acceder fácilmente a varios templos. Algunos de los tesoros arquitectónicos de Kioto, como el templo cubierto de oro Kinkaku-Ji (reconstruido en 1955 después de que un joven monje lo quemara), son iconos magníficos de la ciudad, aunque existen innumerables pequeños templos por los callejones que también merecen la visita.


A menudo sorprende ver estatuas de piedra en forma de zorro que hacen de guardianas ante un santuario dedicado a Inari (el dios de la cosecha shinto). Agazapadas en un estrecho espacio entre los edificios que crecieron a su alrededor, algunas de las estatuas sonríen, inescrutables.


En una de las laderas de Kioto se asienta Fushimi-Inari Taisha, el santuario inari más importante de los 30.000 que se alzan en Japón, que cuenta con más de 400 años de historia.


Para entrar tienes que atravesar un par de grandes pasillos compuestos por arcos de torii de color bermellón, alrededor de 10.000 pequeños torii se alinean uno tras otro, formando estos rojizos túneles entre los árboles. Tradicionalmente, la gente presentaba ofrendas a Inari para obtener cosechas abundantes, pero hoy se asocia también con el éxito de los negocios, cada uno de estos torii fue donado por una empresa como ofrenda. Según cuentan un túnel es el cielo y el otro el infierno, los dos llevan al mismo lugar. Desde allí comienza el circuito del santuario por la montaña: otra meditación durante el paseo, un lugar para reflexionar sobre el cielo, el infierno y la sonrisa indescifrable del zorro guardián.

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